Podemos hablar sobre los demás
durante horas, pero cuando nos toca describirnos a nosotros mismos nos quedamos en blanco. Intento pensar en
cosas positivas sobre mí, en cosas que se me dan bien, en como soy, pero me cuesta trabajo
hacerlo, asique voy a empezar por decir quién soy y espero me venga la
inspiración.
Me llamo Amaia Telleria Elejoste,
nací el 5 de Mayo de 1997 en pueblo llamado Arrasate-Mondragón situado en la
provincia de Guipúzcoa del País Vasco, y estudio 3º de Nutrición humana y
Dietética en la Universidad de Navarra.
Dos años después nació mi hermana
pequeña a la que quiero mucho y debo tanto.
Desde siempre me ha gustado hacer
cosas, de manera que durante mi
infancia-adolescencia me dedique a descubrir las cosas que me apasionan.
Primero hice ballet, aunque lo tuve que dejar a los 12 años, debo de decir que
me encantaba ponerme el tutu y las bailarinas y moverme como si fuese un cisne.
Después decidí apuntarme a baloncesto con unas cuantas amigas mías. Debo
admitir que era bastante mala, y que por ello chupaba mucho banquillo, asique
después de 4 años decidí dejarlo. Entre tanto, devoraba libros, sobre todo en
verano, ya que me encanta leer en la playa. Al principio leía cantidad de novelas
de romance adolescente
que me hacían creer en esas historias de amor imposibles, en las que la chica
consigue enamorar al chico malo y pasota del instituto. Este tipo de novelas
solo me sirvieron para creerme ideas irracionales e irreales sobre el amor, por
eso puede ser que me haya llevado tantas desilusiones en este ámbito, aunque
también me ha servido para aprender que la vida no es cuento de hadas y que el
príncipe azul no existe. Después de la temporada de novelas románticas, me
empezaron a gustar otro tipo de géneros narrativos, como el misterio y la
ciencia-ficción, entre ellos uno de mis preferidos es la saga de los Juegos del
Hambre.
También comencé a correr a los 14
con mi padre, ya que mi padre siempre ha sido muy deportista y me incitaba a ir
con él. Al principio no me motivaba ya que salía a correr con él y me sentía
inútil y torpe porque el aguantaba mucho más que yo, pero poco a poco empecé a
entrenar por mi cuenta y me impresiono lo mucho que me gustaba correr, me
ayudaba a desconectar del mundo y de mis problemas, hoy en día me sigue
encantado. Así, me di cuenta que no se me daba nada mal, de manera que me vine
arriba y comencé a entrenar duro con mi padre y por mí cuenta. Me acuerdo que
en verano, casi todas las mañanas corríamos por la playa de Trengandín de
Noja. Participé en un par de carreras
benéficas contra el cáncer de mama en Vitoria, “la carrera de la mujer”, y en
una ocasión quede 3ra de entre cientos de mujeres.
A los 18 me apunte con una de mis
mejores amigas en un gimnasio de mi pueblo y allí es donde me empezó a gustar
el mundo fitness. Desde entonces continúo entrenando en gimnasios compaginando
mis estudios.
Decidí estudiar Nutrición por una
parte porque me di cuenta de lo equivocada que estaba acerca de la nutrición y
porque me gustaría poder ayudar a gente que sufre tanto porque quieren
adelgazar como porque tienen pánico a engordar. Por otra parte elegí estudiar
esta carrera porque la otra que tenía en mente, Biología, no me llenaba del
todo. También fue un plus que la Universidad de Navarra de la opción de poder
estudiar además de nutrición un diploma en nutrición deportiva, cosa que me
apasiona.
Aunque ahora vivo en Pamplona,
conservo a mis amigas de toda la vida, además de haber conocido a gente
maravillosa durante estos tres años. Como los dos primeros años de carrera
estuve en residencia de estudiantes, pude conocer a muchas chicas, unas cuantas
de ellas grandes amigas hoy en día, y con las que comparto piso este año.
También he conectado muy bien con gente de mi clase, y me encanta hacer planes
con ell@s, como tomarme unas cervezas en el “cañas” después de clase.
Mi familia sigue siendo
fundamental para mi, el pilar que me mantiene en la tierra y que aunque a veces
me cansen y saturen y les diga que son unos “pesaus”, quieren lo mejor para mí y me quieren. Debo mucho a mi
hermana pequeña, que aun siendo 2 años menor, muchas veces a demostrado mucha
más madurez que yo y a soportado todas mis rabietas y rebeldías. Es más
que una hermana, es una amiga, una confidente y una gran persona.
Me ha faltado espacio para hablar sobre mi carácter,
aunque se puede resumir en: cabezota, cuadriculada, perfeccionista y
emocional.
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